Tarta Selva Negra

selva-negraLa tarta Selva Negra (Schwarzwälder Kirschtorte) es un postre típico alemán originario de la comarca de Baden, aunque hoy en día se ha hecho tan famoso que se puede comer en cualquier rincón del mundo. Sus ingredientes principales son chocolate, nata y kirsch, un licor que se obtiene mediante la destilación del jugo de una especie de cereza silvestre que crece en la Selva Negra (región montañosa situada en el sureste de Alemania).
Como ocurre con todas las recetas clásicas, la tarta Selva Negra tiene infinidad de variaciones. La receta que os voy a dar hoy no es la receta original pero sí es como me gusta hacerla a mí, espero que os guste.

Por cierto, aunque veáis muchos pasos no os asustéis, en realidad esta receta es mucho más fácil de lo que parece.

Ingredientes para una tarta de 18 cm:

Para el bizcocho:

  • 4 huevos medianos
  • 125 g de azúcar
  • 110 g de harina
  • 15 g de cacao en polvo sin azúcar

Para las cerezas al kirsch:

  • un bote pequeño de cerezas en almíbar (reservar 8 para la decoración)
  • kirsch (el suficiente como para cubrir las cerezas)

Para el almíbar:

  • 50 g de azúcar
  • 50 g de agua
  • 50 g del almíbar que viene con las cerezas
  • 1 cucharadita de kirsch

Para la nata montada aromatizada con vainilla:

  • 550 g de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • estabilizante para nata (opcional)
  • 70 g de azúcar glas
  • 2 ½ cucharaditas de extracto de vainilla

Para la nata montada aromatizada con cacao:

  • 225 g de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • estabilizante para nata (opcional)
  • 25 g de cacao en polvo sin azúcar
  • 50 g de azúcar glas

Para la decoración:

  • 100 g de virutas de chocolate
  • 8 cerezas en almíbar escurridas

Preparación:

El bizcocho:
Precalentar el horno a 180 ºC.
Batir los huevos y el azúcar en un bol resistente al calor utilizando unas varillas manuales.
Poner a calentar un poco de agua en un cazo a fuego lento y colocar el bol encima, pero sin que llegue a tocar el agua (baño de vapor). Continuar batiendo lentamente hasta que la mezcla alcance los 60 ºC. Después verter en el bol de la batidora y batir a velocidad alta hasta que triplique su volumen.
Mezclar la harina con el cacao en otro bol y tamizar sobre el bol de la batidora en tres veces, integrándola con una espátula de silicona tras cada adicción. Realizar siempre movimientos suaves y envolventes para evitar que la mezcla baje.
Cuando ya no se vea ni un grumo de harina sin integrar, pulverizar el interior del molde con spray desmoldante (si no tenéis, podéis engrasarlo con mantequilla y espolvorear un poco de cacao en polvo) y verter en él la mezcla.
Meter en el horno durante 20-25 minutos o hasta que al pinchar la superficie con un palillo este salga limpio. Dejar reposar durante 5 minutos dentro del molde y después desmoldar sobre una rejilla para que se enfríe del todo.
Una vez frío, envolver el bizcocho en film de cocina y meter en la nevera hasta el día siguiente para que quede más firme y se pueda cortar en capas fácilmente.

Las cerezas al kirsch:
Reservar 8 cerezas para la decoración, escurrir el resto y poner en un vaso. Cubrir con kirsch y dejar macerar durante 2 horas.

El almíbar:
Remover en un cacito el agua y el azúcar, y poner al fuego hasta que empiece a hervir. Una vez que haya enfriado, añadir el almíbar de las cerezas y el kirsch, y mezclar.

La nata montada aromatizada con vainilla:
Para que la nata monte bien es imprescindible que esté muy fría; para ello meterla en el congelador en el mismo bol en el que la vais a montar, junto con el accesorio batidor, durante 15 minutos. Después empezar a batir a velocidad baja y subir la velocidad a medida que la nata espese. Cuando esté semimontada (esto es cuando las varillas dejen su marca en la nata pero desaparezca a los pocos segundos) y sin dejar de batir, verter el estabilizante y el azúcar a modo de lluvia. Después añadir el extracto de vainilla y continuar batiendo hasta que la nata esté completamente montada (esto es cuando las varillas dejen su marca en la nata y esta no desaparezca, también lo notaréis porque el ruido se volverá más sordo). Tener mucho cuidado y no batir más de la cuenta para que no se convierta en mantequilla.
Una vez que la nata esté montada, guardar en la nevera dentro de en un bol tapado con film hasta su uso.

La nata montada aromatizada con cacao:
Montar del mismo modo que la nata aromatizada con vainilla pero sin añadir la vainilla y añadiendo en su lugar el cacao antes de empezar a batir.

El montaje:
Cortar el bizcocho en tres capas iguales utilizando una lira corta tartas.
Meter la nata montada aromatizada con cacao en una manga pastelera con una boquilla de 10 mm y echar un poco en el centro de la base de cartón o el plato en el que queráis presentar la tarta, para que esta no se mueva.
Cortar una hoja de papel de horno en 4 tiras y colocar alrededor de la base o el plato. Esto simplemente nos servirá para que no se manche mientras la montamos. No retirar hasta que la tarta esté completamente montada y decorada.
Colocar encima la capa superior del bizcocho con la corteza hacia abajo.
Pincelar la superficie con el almíbar utilizando una brocha de silicona.
Dibujar una espiral con la manga pastelera desde el exterior al interior y alisar la superficie con una espátula, así la capa de relleno quedará uniforme.
Colocar encima la segunda capa de bizcocho y presionar ligeramente.
Pincelar la superficie con almíbar.
Meter la nata montada aromatizada con vainilla en otra manga pastelera con una boquilla de 10 mm y dibujar una espiral desde el exterior al interior.
Escurrir la cerezas al kirsch, partirlas por la mitad o en cuartos y distribuir sobre la nata montada hundiéndolas con el dedo. Después alisar la superficie con una espátula.
Colocar encima la tercera capa de bizcocho y presionar ligeramente.
Pincelar la superficie con almíbar.
Dibujar primero una espiral con la manga pastelera sobre la parte superior y después dibujar unas líneas verticales en zigzag sobre los laterales, hasta que la tarta quede totalmente cubierta de nata. Después pasar suavemente la espátula por la superficie para que la cobertura quede lo más lisa posible.
Para que los laterales queden perfectos os recomiendo que coloquéis la tarta sobre una base giratoria y que la hagáis girar con una mano mientras que con la otra mantenéis la espátula sin mover, totalmente en vertical y pegada al borde de la tarta.

La decoración:
Una vez cubierta la tarta, meter la nata restante en una manga pastelera con una boquilla estrellada y dibujar 8 rosetones en la parte superior.
Escurrir la cerezas reservadas y colocarlas en el centro de cada rosetón.
Pegar las virutas de chocolate en los laterales de la tarta utilizando una espátula, ya que utilizando las manos se derriten con bastante facilidad. La virutas de chocolate las podéis comprar hechas o hacerlas en casa. Si optáis por hacerlas vosotros mismos tan sólo necesitaréis pasar un pelador de verduras por el canto de una tableta de chocolate (preferiblemente chocolate para fundir o chocolate para postres) y depositarlas sobre la tarta a medida que las hagáis. Si las virutas se rompen mientras las estáis cortando, meter la tableta durante unos segundos en el microondas para que se ablande un poco.
Por último depositar más virutas de chocolate en el centro de la tarta.

selva-negra-1Para dejar que los sabores se desarrollen, dejar la tarta en la nevera durante un mínimo de 8 horas antes de consumir.

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